Construir un aparcamiento subterráneo es una obra de ingeniería compleja que requiere planificación meticulosa, tecnología avanzada y un profundo conocimiento del terreno. Este tipo de proyectos no solo busca optimizar el espacio en áreas urbanas densamente pobladas, sino también garantizar la seguridad y funcionalidad a largo plazo. Desde los estudios iniciales hasta los acabados finales, cada fase del proceso constructivo tiene su importancia, especialmente cuando se trata de gestionar el agua y asegurar la estabilidad de la estructura bajo edificios existentes o en zonas con alta presencia de humedad.
Planificación y estudios previos del terreno
Antes de iniciar cualquier excavación, es imprescindible realizar una planificación exhaustiva que determine la viabilidad técnica y económica del proyecto. Este paso inicial incluye la elaboración de informes de viabilidad y anteproyectos que permiten evaluar las condiciones del entorno y las posibles complicaciones durante la ejecución. Los estudios del subsuelo son fundamentales para identificar las características del terreno, como su composición, resistencia y capacidad portante, lo que permite diseñar las cimentaciones especiales más adecuadas para cada caso.
Análisis geotécnico y nivel freático
El análisis geotécnico es una herramienta esencial que revela la naturaleza del suelo y su comportamiento ante cargas y presiones. Este estudio permite conocer la estratigrafía del terreno, es decir, las diferentes capas de suelo y roca que lo componen, así como la presencia de agua subterránea. El nivel freático, que marca la profundidad a la cual el suelo está saturado de agua, es un factor determinante en el diseño del sistema de drenaje y en la elección de técnicas de contención del terreno. En zonas urbanas, donde el agua subterránea puede ser abundante, es crucial implementar soluciones que eviten filtraciones y aseguren la estabilidad de la obra.
Consideraciones urbanísticas y permisos necesarios
Además de los aspectos técnicos, la construcción de un aparcamiento subterráneo debe cumplir con normativas urbanísticas y obtener los permisos correspondientes. Esto incluye la aprobación de planos, el cumplimiento de regulaciones de seguridad, accesibilidad y protección ambiental. En proyectos bajo edificios existentes, como los que se han llevado a cabo en distintas ciudades, es necesario coordinar con las autoridades locales y los propietarios para garantizar que la obra no afecte la integridad de las estructuras colindantes. La gestión de estos permisos puede prolongar los plazos iniciales, pero es un paso ineludible para asegurar la legalidad y seguridad del proyecto.
Excavación y contención: primeros pasos de la construcción
Una vez completados los estudios previos y obtenidos los permisos, comienza la fase de excavación, que es una de las más delicadas del proceso. En este punto, se deben aplicar técnicas avanzadas de contención del terreno para evitar el colapso de las paredes de la excavación y proteger las estructuras adyacentes. La excavación por niveles es una metodología común en la construcción de aparcamientos subterráneos, especialmente cuando se busca crear varios sótanos bajo edificios existentes. Este enfoque descendente permite ir construyendo la estructura de forma progresiva, asegurando la estabilidad en cada etapa.
Sistemas de entibación y muros pantalla
Los sistemas de entibación son estructuras temporales que sostienen las paredes de la excavación mientras se avanza en profundidad. Entre las soluciones más utilizadas se encuentran los muros pantalla, que consisten en paredes continuas de hormigón armado que se construyen antes de la excavación y que actúan como barrera contra el empuje del terreno y el agua. Estos muros se ejecutan mediante la excavación de zanjas estrechas que se rellenan con hormigón, formando una pared sólida y duradera. Además, se emplean pilotes y micropilotes metálicos para proporcionar soporte adicional, especialmente en terrenos con poca capacidad portante o cuando es necesario apelar la estructura del edificio durante la construcción. Los anclajes también juegan un papel importante, ya que permiten fijar los muros pantalla al terreno circundante, evitando desplazamientos y garantizando la estabilidad de la excavación.
Gestión del agua durante la excavación
Durante la excavación, la gestión del agua es un aspecto crítico que puede determinar el éxito o fracaso del proyecto. La presencia de agua subterránea puede generar problemas como inundaciones, erosión del suelo y pérdida de estabilidad. Para controlar este fenómeno, se instalan sistemas de bombeo y drenaje temporal que permiten extraer el agua acumulada y mantener el área de trabajo seca. Además, se utilizan técnicas de impermeabilización en las paredes de contención para evitar filtraciones hacia el interior de la obra. Estas medidas no solo protegen la estructura en construcción, sino que también minimizan el impacto ambiental al controlar el nivel freático en las zonas adyacentes.
Sistema de drenaje: elemento clave para la estabilidad

El sistema de drenaje es uno de los componentes más importantes en la construcción de un aparcamiento subterráneo, ya que garantiza la evacuación eficiente del agua y previene problemas a largo plazo como humedades, filtraciones y deterioro de los materiales. Un diseño adecuado del sistema de drenaje desde los cimientos es esencial para mantener la integridad estructural y asegurar un ambiente seco y seguro en el interior del aparcamiento. Este sistema debe integrarse desde las primeras etapas de la construcción, considerando tanto el agua de lluvia como la proveniente del subsuelo.
Impermeabilización de losas y muros de contención
La impermeabilización es una técnica que consiste en aplicar materiales y recubrimientos especiales en las superficies expuestas al contacto con el agua, como las losas de cimentación y los muros de contención. Estos revestimientos impiden que el agua penetre en la estructura, protegiendo el hormigón y las armaduras de acero de la corrosión. Se utilizan membranas impermeables, pinturas especiales y sistemas de inyección de resinas que sellan fisuras y juntas. En proyectos como la construcción de aparcamientos bajo edificios existentes, esta impermeabilización es aún más crítica, ya que cualquier filtración podría afectar la estabilidad del edificio superior. La aplicación de estos sistemas debe realizarse con precisión y bajo estrictas normas de calidad para garantizar su efectividad durante toda la vida útil de la estructura.
Redes de recogida y evacuación de aguas
Además de la impermeabilización, es necesario instalar redes de recogida y evacuación de aguas que permitan drenar el agua acumulada tanto en el interior como en el perímetro del aparcamiento. Estas redes incluyen canaletas, sumideros y tuberías que conducen el agua hacia sistemas de bombeo o colectores municipales. En algunos casos, se instalan pozos de drenaje en los puntos más bajos del aparcamiento para facilitar la extracción del agua mediante bombas automáticas. Este diseño debe contemplar posibles situaciones de emergencia, como lluvias intensas o fallos en el sistema, para evitar inundaciones. La correcta integración de estos elementos desde la fase de cimentación definitiva asegura que el aparcamiento se mantenga seco y funcional en todo momento.
Construcción de la estructura y acabados finales
Con los sistemas de contención y drenaje en su lugar, se procede a la construcción de la estructura principal del aparcamiento subterráneo. Esta fase incluye la ejecución de losas y pilares que conforman los distintos niveles, así como la instalación de las infraestructuras necesarias para la operación diaria del aparcamiento. La construcción descendente es una técnica que permite ir edificando desde el nivel más profundo hacia arriba, lo que facilita la coordinación con las obras de superficie y minimiza el impacto en el entorno urbano.
Cimentación y forjados del aparcamiento
La cimentación definitiva es el soporte sobre el cual se apoya toda la estructura del aparcamiento. Esta base debe ser capaz de soportar las cargas de los vehículos, los pilares y las losas de los distintos sótanos. Se utilizan técnicas avanzadas como la instalación de pilotes y micropilotes que transfieren las cargas a estratos más resistentes del suelo. Una vez completada la cimentación, se ejecutan los forjados de cada nivel, que son las losas horizontales que separan los diferentes sótanos. Estos forjados se construyen con hormigón armado y se diseñan para soportar tanto el peso estático de los vehículos como las cargas dinámicas generadas por el tráfico. En proyectos bajo edificios existentes, es común realizar el apeo de la estructura del edificio sobre los micropilotes provisionales durante la excavación, y posteriormente cortar y retirar estos elementos una vez que la cimentación definitiva está terminada.
Instalaciones de ventilación e iluminación
Los acabados finales incluyen la instalación de sistemas de ventilación e iluminación que garantizan la seguridad y el confort de los usuarios. La ventilación es esencial para evacuar los gases de los vehículos y mantener una calidad de aire adecuada en el interior del aparcamiento. Se instalan extractores y conductos de ventilación que pueden ser naturales o mecánicos, dependiendo de las dimensiones y el diseño del proyecto. La iluminación, por su parte, debe ser eficiente y bien distribuida para facilitar la circulación y mejorar la visibilidad. Además, se incorporan sistemas de señalización, detección de incendios y evacuación que cumplen con las normativas de seguridad vigentes. Estos elementos finales son fundamentales para que el aparcamiento subterráneo sea funcional, seguro y cómodo para quienes lo utilizan a diario.
